Donde vaya
Hace dos noches terminé de escribir un poema, o poesía, nunca me queda claro. De hecho busqué cuál era la diferencia entre ambas, pero no me terminó de quedar del todo claro. La cuestión es que terminé de escribir esa “cosa”, que me venía dando vueltas por la cabeza desde hace unos cuantos meses. De hecho hace mes y medio, cuando retomé este espacio, en un principio dudé de hacerlo porque ya tenía el poema empezado (apenas unos cuatro versos), y no quería que el blog direccionara mi poca energía literaria hacia otro lado. Después me di cuenta que tampoco iba a ser tan así, porque sin blog ya llevaba semanas sin agregarle ni una letra a lo otro. Ya había contado en otra entrada que desde hace tiempo que, con mayor o menor frecuencia, suelo usar la poesía como forma para canalizar algunas ideas y sensaciones, y que me resulta atractivo el darles una estructura de métrica y rima, y que hace algo menos de dos años me topé con poesías de Borges, a quien nunca antes había leído, y ahí empe...