Patético lo tuyo
Los seres solitarios, introvertidos, también solemos sentir necesidad de conocer a alguien, pero ese deseo entra en conflicto con las dificultades para llevarlo a cabo. Podemos ir a bares, fiestas, recitales, eventos varios, pero lo más probable es que no podamos salir de nuestro pequeño universo. Cruzar esa frontera invisible y penetrar en el microcosmos de otro ser pareciera tarea imposible. Puede pasar, de hecho ha pasado, pero en el momento resulta un trabajo insondable. Frente a este panorama, aplicaciones como Tinder y sus símiles parecen ser una buena opción para conocer gente, pero, en mi caso particular, no dan frutos. Yo busco crear un lazo y no un sexo casual, y este tipo de herramientas van por un camino alternativo; apuestan por un costado superficial. Sin embargo, las redes sociales en general sí son un marco que parecen facilitar el acercamiento entre personas. De hecho, en la prehistoria, yo conocí a Nina por Fotolog, lo cual es muestra de ello. Más tarde Facebook...