Croata
Esta tarde, mientras se estaba jugando el partido entre Rusia y Croacia, veníamos charlando con un amigo y haciendo comentarios sobre el mundial. El gran nivel de juego entre estas dos selecciones, y el resultado final provocaron que ambos dijéramos “¡qué bueno ser croata!”. Hasta bromeamos cómo quedarían nuestros apellidos con la característica terminación “ ić ”. Y capaz hubiese estado bueno ser croata. Algunos dirán “pero ellos no tienen dulce de leche”, o “las mujeres argentinas son más lindas”, o “no tienen música que valga la pena”. Y hacer ese tipo de afirmaciones está mal. Porque yo no hablo de irse a vivir a Croacia; me refiero a haber nacido en ese país. Y si así fuera, no extrañaríamos el dulce de leche porque capaz ni sabríamos de su existencia, y en su lugar comeríamos atrukli (lo acabo de googlear); posiblemente nos resultarían más atractivas las mujeres croatas; y nos pasaríamos horas escuchando a Omega Lithium (gracias Wikipedia). Nos habríamos forjado bajo un...